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Ser primíparo en tiempos de pandemia y virtualidad

Actualizado: feb 20

Tras la situación actual por el brote del coronavirus, la Universidad de Los Andes se vio obligada a iniciar el semestre 2021-1 de manera totalmente remota. Los estudiantes que recién finalizaron sus estudios escolares, deberán enfrentar su primer semestre de universidad de manera virtual. De esta forma, se marcó un cambio significativo en el inicio de los estudios de nuevos alumnos. El Uniandino habló con ocho estudiantes de primer semestre durante el semestre 2020-2 quienes, en primera instancia, señalaron una expectativa complicada y confusa. Ahora con la reapertura del campus está por verse cómo se adaptan sus experiencias en su primer semestre de universidad.



Frases como “pensé que sería súper aburrido, que no iba a hacer amigos, que probablemente me darían ganas de pausar y aplazar el semestre” o “mi internet es horrible entonces supuse que me estresaría mucho” son frecuentes entre algunos estudiantes que pasaron por primer semestre. Sin embargo, este punto de vista cambió progresivamente con el transcurso de este semestre virtual pues, a pesar de la situación, encontraron alternativas que mitigaron estos posibles impedimentos mencionados por ellos mismos. En realidad, los estudiantes entrevistados consideran que gracias a la cantidad de plataformas de interacción que existen actualmente tuvieron la posibilidad de conocerse a través de grupos de WhatsApp, partidas en línea desde discord, videojuegos e incluso desde algunas actividades en clase.


Una bienvenida diferente


Ante esta situación surge el problema de cómo motivar a los estudiantes recién graduados del colegio para el ingreso a la universidad. Según María del Pilar Pérez, coordinadora del programa Participación y Liderazgo Uniandino Solidario (PLUS) de la Decanatura de Estudiantes, es importante que se incluyan testimonios de estudiantes que han logrado sobreponerse ante la situación en la planeación de la inducción para motivar a los que apenas ingresan. “Se trata de demostrar que hay una tenacidad y perseverancia uniandina, es una manera de transformar cómo cambia esta circunstancia para bien y que sean ustedes mismos (los estudiantes) los voceros” comenta Pérez.


Para esa campaña de motivación, los inductores junto con la Dirección de Servicios de Información y Tecnología (DSIT) jugaron un papel indispensable para realizar una bienvenida 100% virtual al semestre 2020-2. Desde PLUS se implementaron capacitaciones y talleres para la formación de inductores. Además, la DSIT los capacitó en el uso de distintas plataformas como Webex, Zoom o Teams.


De igual forma, la percepción de los inductores fue vital para la planeación temprana de esta bienvenida de estudiantes. “Lo que empezamos a hacer primero fue una sensibilización acerca de los sentidos, teniendo en cuenta las restricciones físicas impuestas por la pandemia, nuestro propósito era hacer que los estudiantes estuvieran [sic] cada vez más reflexivos y más conscientes de que la pandemia hizo que perdiéramos un poco el sentido del tacto, en este encuentro con el otro, en el abrazo, en el apretón de manos, en la palmada”, menciona Pérez.


En efecto, esto se vio reflejado en la inducción de los estudiantes, pues como menciona Felipe Pineda, estudiante de primer semestre de Ingeniería de Sistemas, los inductores se encargaron de ayudar a los estudiantes a interactuar con sus compañeros. “Las personas que nos acompañaron durante el inicio fueron agradables y nos ayudaron mucho a sentirnos cómodos en esta nueva experiencia, nos dieron tiempo para conocernos, conocer de la facultad y a los profesores” considera el estudiante.


El telón de fondo de la adaptación


A diferencia de cualquier estudiante universitario del pasado, a estos nuevos alumnos les tocó vivir una situación singular. El Uniandino habló con María José Caicedo e Indi Calderón, psicólogas y profesoras del curso Herramientas para la vida universitaria, una clase enfocada en ayudar a los estudiantes de primer año en su adaptación universitaria para conocer las implicaciones de una entrada a la universidad de forma remota.


Las profesoras argumentan que dado que cada estudiante es único, no es posible generalizar acerca de las implicaciones que ha tenido la pandemia del Covid-19, en relación con la interacción social entre los estudiantes. Tanto Caicedo como Calderón creen que la situación varía de acuerdo a cada primíparo: “cada estudiante es único, así como para algunos es más fácil hacer amigos de manera virtual, para otros puede ser más difícil e incluso para otros puede ser bueno no interactuar porque son más tímidos”. Sin embargo, según mencionan, dentro de las consejerías que realizan han encontrado que los estudiantes más sociables buscan otras alternativas para relacionarse con sus compañeros a través de chats o videollamadas y de este modo, mantener el contacto social. De igual manera, para algunos estudiantes con menos habilidades sociales, la virtualidad les ha permitido compartir más, pues al tener que no socializar de manera presencial, han ganado más confianza.


De hecho, esto ha puesto en evidencia la gran capacidad que han tenido los estudiantes para adaptarse a esta nueva normalidad. “Esto ha permitido que los estudiantes, al igual que todos nosotros, pongan en práctica diferentes habilidades para adaptarse, buscando que la situación sea más llevadera" afirma Caicedo. No obstante, hay aspectos que sobresalen, pues los estudiantes han aprendido a ser más conscientes de sus emociones y sentimientos, reconociendo que es importante buscar apoyo profesional y de las personas cercanas. Las dos psicólogas incluso dicen que algunos estudiantes han fortalecido sus lazos familiares, mediante la búsqueda del diálogo para distribuir de manera más equitativa las labores del hogar, manteniendo las responsabilidades que implica ser estudiante. Justamente así lo afirma Maria Paula Monsalve, estudiante de primer semestre de Medicina: “tuvimos la oportunidad de dedicarnos mucho más tiempo como familia que antes, pues al estar totalmente encerrados hicimos diferentes cosas para salir un poco de la rutina y así conocernos un poquito más”. También Felipe Pineda añade: “hemos aprendido a convivir juntos, ya que antes de esto nuestra familia era algo dispersa, pero poco a poco hemos fortalecido nuestros lazos familiares, incluso realizando más actividades deportivas en familia”.


Un nuevo desafío


Conscientes de los cambios y situaciones inesperadas que trajo consigo la pandemia, el Consejo Académico aprobó la política de Ajustes Razonables y Momentos Difíciles el 17 de julio del 2020. Esta política busca eliminar las barreras asociadas a la situación de pandemia, fortaleciendo la comunicación entre profesores y estudiantes, promoviendo una flexibilidad que permita a los estudiantes cumplir sus objetivos académicos priorizando su bienestar. “Como consejeras consideramos clave que los estudiantes aprendan a buscar ayuda a tiempo, con el fin de encontrar las mejores estrategias para resolver oportunamente sus inquietudes o dificultades”, agregan Caicedo y Calderón.

En esta medida, desde la Decanatura de Estudiantes, se han implementado diferentes acciones que han buscado apoyar a los nuevos estudiantes sometidos a estos cambios asociados a la pandemia. No solo se ha incluido una sesión dedicada a la virtualidad dentro del curso Herramientas para la vida universitaria, sino que también son frecuentes los talleres para comunidad LGBT+ en momentos de cuarentena y los artículos sobre el tema en Ágora; además de las iniciativas “Siempre social, nunca insocial en tiempos de Covid-19“ y “Afinando nuestras emociones en tiempos de Covid-19”.


Ante esto, las psicólogas enfatizan en que es clave mantener espacios de bienestar, autocuidado y equilibrio entre las diferentes áreas de la vida, poniendo límites cuando éstos se requieren. "Es importante acompañar, orientar y guiar a los estudiantes en estos momentos tan complejos. Igualmente, tienen un énfasis preventivo frente a las posibles dificultades emocionales que se puedan presentar”, menciona Calderón.


Considerando los desafíos de la pandemia y con la promesa de nuevas vacunas para combatir el virus y el eventual regreso al campus, queda por ver cuál es el panorama para los nuevos estudiantes de primer semestre. Hasta ahora, la mayor parte de la experiencia de los primíparos se ha dado en la virtualidad y es incierto cuándo podrán experimentar la vida universitaria de la misma manera que los estudiantes más antiguos. “No sé cómo es estar en los salones de clase o estar con la gente en el campus” menciona Isaac Durán, estudiante de primer semestre de Arquitectura. “Incluso si hay una vacuna, no va a ser lo mismo, va a haber menos gente y van a haber otras dinámicas de movilidad; pero al final siento que todo va a estar bien” concluye Durán.


Por: Juan Pablo Buitrago y Valentina Nieto


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