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El imaginario de la psicopatía en los videojuegos: asesinos violentos y criminales carismáticos



La psicopatía es un trastorno de la personalidad que ha sido utilizado en diversos medios de entretenimiento. Una gran cantidad de productos usan la figura del psicópata para distintos fines como, por ejemplo, encaminar una trama o construir a un personaje en concreto; los videojuegos no son una excepción. Puede pensarse que este tipo de temas, al ser delicados en términos de sensibilidad, llegan a ser evitados o, en su defecto, no evocan algún interés para los desarrolladores, pero la verdad es que la psicopatía en el mundo de los videojuegos no es un tema tabú; es un contenido bastante recurrente y que, en ocasiones, resulta un elemento fundamental dentro de aspectos tales como la historia o las mecánicas de alguna entrega. Teniendo en cuenta que este tema no es nuevo dentro de este mundo, vale la pena preguntarse sobre el papel que ha ocupado. ¿De qué manera ha sido representado el psicópata en este medio? La psicopatía es un fenómeno complejo con su propio espectro de características, pero es posible ver cómo los personajes categorizados como psicópatas siguen una dirección particular y que toma elementos propios de los estereotipos del imaginario cultural y que han sido reproducidos por los medios del entretenimiento: el psicópata como asesino violento y el psicópata como criminal carismático.


Los psicópatas, en gran parte de los videojuegos, se caracterizan por dos aspectos: la violencia y el carisma que tienen a ojos del jugador. En primer lugar, el psicópata representado como una persona impulsiva y propenso a la violencia no es algo nuevo, pues ha sido usado en diversos medios de entretenimiento como en el cine (específicamente en el género slasher). El individuo como una persona de mal aspecto, que actúa violenta y erráticamente es parte del imaginario popular alrededor de este trastorno. Esta representación funciona bastante bien pues logra que el jugador reaccione de alguna manera, usualmente sorprendiéndose por la forma en que estos personajes actuan y las acciones que ejecutan, las cuales, usualmente, se reducen a asesinatos o actos de tortura. En segundo lugar, está el psicópata como una persona carismática o que, por lo menos, logra generar algo más que miedo e inconformidad. La imagen del psicópata cuyo fin es aterrorizar por completo al jugador se reduce a algunos casos específicos, pues en general estos personajes se construyen de una manera por la cual sean recibidos positivamente por la comunidad; en la cultura popular se encuentra el caso del Joker que, por diversas razones, es querido dentro de la comunidad de los comics. En el caso de los videojuegos, más allá de infundir terror, estos psicópatas están presentes para entretener a los jugadores de diversas maneras. Están aquellos que, por su personalidad, hacen que el jugador pueda empatizar de cierta forma con ellos y que causen interés (por sus motivaciones o modo de actuar) o que, por otro lado, puedan servir como un recurso humorístico debido a cómo son presentados o las acciones que realizan a lo largo del videojuego. La combinación de estos dos aspectos es lo que le da vida a la representación común del psicópata dentro de los videojuegos. A continuación describiré algunos ejemplos que, a mi parecer, evidencian adecuadamente lo mencionado.


El uso más recurrente que se le ha dado a la psicopatía dentro de los videojuegos es el de ser una parte esencial de la personalidad de los enemigos. Este trastorno, en ese caso, explicaría la maldad de estos personajes tanto en su manera de actuar como en sus motivaciones que pueden darle sentido a la trama del juego. Uno de los ejemplos más claros de este uso se encuentra en Dead Rising, una saga de videojuegos de zombies desarrollada por Capcom. Una de las características más llamativas de estas entregas es la presencia de enemigos especiales, que funcionan como “mini-jefes”, los cuales son llamados “psicópatas”. Además de sobrevivir a los ataques de los muertos vivientes, los jugadores tienen la oportunidad de enfrentarse a otros humanos que, gracias al brote zombie, han perdido la cordura por completo y se han vuelto hostiles contra otras personas. Desde un payaso con motosierras hasta el líder de un culto que se dedica a sacrificar a otros supervivientes, estos juegos cuentan con una gran variedad de estos “psicópatas”, cumpliendo un papel fundamental como enemigos recurrentes. La representación de estas personas cumple con los dos aspectos previamente mencionados: por un lado, son presentados como individuos agresivos e inestables mentalmente que no son capaces de razonar con el jugador. Por otro lado, las situaciones, motivaciones e incluso la apariencia de estos son presentadas de una manera “amigable” y graciosa para que sean del agrado del jugador.


De la misma manera, en otras ocasiones los psicópatas cumplen papeles mucho más importantes dentro de las tramas de los videojuegos, siendo los villanos principales del mismo o parte del grupo de los antagonistas. Uno de los ejemplos más claros en este caso es Vaas Montnegro, uno de los antagonistas de Far Cry 3 (desarrollado por Ubisoft) quien goza de bastante popularidad pues, además de ser uno de los villanos de esta entrega, ha sido utilizado como su cara publicitaria en distinto material promocional. ¿Cómo se encuentra construido este personaje? Teniendo como alias el título de “El psicópata”, este personaje es una fiel representación del imaginario popular que se tiene sobre las personas que padecen dicho trastorno: un individuo sadista, impredecible, violento y sin ningún tipo de remordimiento por sus acciones. Así mismo, es importante mencionar como este personaje goza de bastante popularidad debido a la combinación de una personalidad carismática y otra violenta. En un momento, Vaas puede presentarse como alguien terriblemente violento, para inmediatamente después comportarse de una manera diplomática con el jugador. Esta personalidad errática resultó interesante para muchos jugadores, quienes consideran a Vaas Montenegro como el mejor elemento de esta entrega. Uno de sus monólogos dentro de este juego, por ejemplo, todavía es recordado hoy en día y considerado como uno de los mejores dentro del mundo de los videojuegos. Así pues, en este caso, un psicópata criminal es querido por la comunidad por el hecho de ser un individuo interesante a los ojos del jugador. Es una representación que funciona y que ha sido adaptada en otras entregas como en su secuela Far Cry 4 con el antagonista llamado Pagan Min.


Finalmente, está el ejemplo que, personalmente, pienso que es uno de los más conocidos dentro del mundo de los videojuegos y que, a su vez, hace parte de una de las entregas más exitosas de los últimos años: Grand Theft Auto V. Si bien en los casos presentados anteriormente, los psicópatas se encuentran restringidos a roles antagónicos como enemigos, en algunos casos también se le brinda la posibilidad al jugador de controlar a personajes que puedan ser etiquetados con este trastorno. En GTA V, juego desarrollado por Rockstar Studios, se brinda la oportunidad de controlar a tres personajes diferentes: Michael De Santa, Franklin Clinton y, aquel que nos interesa, Trevor Philips. En mi opinión este personaje es el ejemplo perfecto del psicópata dentro de los videojuegos. Por un lado, es presentado como una persona totalmente violenta e impulsiva. De principio a fin se deja en claro que no es una persona que sienta remordimiento por sus acciones que, en gran parte, se reducen a ataques violentos contra otras personas, asesinatos y torturas. Por ejemplo, cuando se toma control por primera vez sobre él, se nos introduce en una escena en la cual asesina a otra persona a patadas como si fuera algo completamente normal. La cuestión es bastante simple: Trevor se presenta al jugador como un lunático. Las diferentes acciones que realiza este personaje a lo largo del juego evidencian un estereotipo de psicópata basado en un sujeto impredecible y que frecuentemente violenta a otras personas sin algún tipo de remordimiento en el momento. Pero por otro lado, también es un personaje que puede tener cierto carisma, aunque no de una manera “normal”. El caso de Trevor es bastante similar al de Vaas pues, en vez de ser vistos como personajes totalmente despreciables, tienen una recepción generalmente positiva dentro de la comunidad. El carácter impulsivo de este personaje es usualmente utilizado para crear situaciones bizarras que, en cierto sentido, pueden ser vistas como graciosas. Trevor Philips es un psicópata violento y carismático, reflejando fielmente la representación que este trastorno ha tenido en un gran número de videojuegos.


Es importante dejar en claro que estos no son los únicos psicópatas dentro de los videojuegos y que, por lo tanto, esta representación no es una regla general. Existen una gran cantidad de casos en los cuales los psicópatas son presentados de una manera diferente. En juegos como Hatred, por ejemplo, estas personas son simplemente representadas como asesinos sin causa, generando una sensación de inconformidad constante que no permite en ningún momento empatizar con el personaje. Pero el punto está en que este juego, en su caso, no es tan conocido más allá de ciertas polémicas. Aquellas entregas con un recibimiento mucho más amplio han optado por una imagen diferente que resulta atractiva para los jugadores. Los juegos mencionados en este texto han logrado presentar a los psicópatas a partir de dos realidades: la violencia, para causar un impacto en el jugador, y el carisma, para generar un recibimiento positivo.


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Por: Héctor Escamilla


Ilustraciones por: Sergio Tolosa

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