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Con participación nunca antes vista, universidades privadas contemplan el paro


Las universidades privadas viven un momento sin precedentes a raíz de la coyuntura nacional. Muchas instituciones registran picos de participación estudiantil nunca antes vistos y algunas han decidido inclusive entrar en paro. Aunque no todos están de acuerdo, y la decisión del cese de actividades no es vinculante, sí se deja un precedente sobre la participación de los estudiantes de instituciones privadas en temas de la realidad nacional.


El Uniandino le cuenta cómo está la cosa en Bogotá, Medellín y Cali.


Marchantes universitarios en Bogotá 05/05/2021
Marchantes universitarios en Bogotá 05/05/2021

Un momento inédito


“Esto es un hito histórico, nunca había pasado”

El domingo 2 de mayo, los estudiantes de la Universidad ICESI en Cali decidieron entrar en paro por una semana. La decisión se tomó como resultado de extensas asambleas que sucedieron en cada unidad académica y después de que 34 colectivos estudiantiles se pusieran de acuerdo. Unos días más tarde, siguiendo un proceso similar, la Universidad Javeriana de Cali le siguió los pasos: ahora mismo hay un cese completo de actividades por lo que queda de la semana.


El de las universidades caleñas no es el único caso. En este momento, facultades de la Universidad del Rosario, Los Andes y el Externado en Bogotá se encuentran en situaciones similares, y el debate sobre la decisión de parar —y exactamente eso qué significa— se está dando en términos parecidos en la Universidad EAFIT y en la Universidad de Medellín.


El gran denominador es que todas estas universidades son privadas, y nunca, al menos en la historia reciente, habían tomado decisiones de este tipo. “Esto es un hito histórico, nunca había pasado”, dice Laura Ayala, representante de psicología de la Universidad ICESI. “Tiene mucho que ver con la nueva generación que tiene la universidad y el país, con la situación de Colombia, con la atención que estamos recibiendo internacionalmente. Eso ha marcado la diferencia”, agrega la representante.


“En el paro del 2019 no se dio esta situación. Los consejos estuvieron atentos, pero no se manifestaron de una manera tan clara como lo han hecho ahora. Este ha sido el momento más trascendental de participación estudiantil rosarista en coyuntura nacional”, dice por su parte Daniela Tapias, miembro del Consejo Estudiantil de la Universidad del Rosario.


El Uniandino se puso en contacto con representantes estudiantiles de 8 universidades privadas en Bogotá, Cali y Medellín, y todos coinciden en que la participación dentro de sus instituciones ha alcanzado niveles sin precedentes.


En la Universidad de los Andes, por ejemplo, hubo una “asamblea grandísima, con la mayor participación que conozca la universidad. En un punto hubo 2.2 mil personas, y en las votaciones de la encuesta participaron 4 mil estudiantes”, cuenta Federico Calderón, representante ante el Consejo Académico.


Dentro la Universidad de Medellín, por otro lado, se convocó a una asamblea general para discutir si la universidad entraría en paro y el llamado fue atendido por 2.4 mil estudiantes, según cuenta Sara Jaramillo, representante ante el Consejo Superior de esa institución.


En ambos casos, la participación ronda alrededor del 30% con respecto a las poblaciones de pregrado de cada universidad. Estos niveles de interés, según lo que le dijeron a El Uniandino todos los representantes con los que hablamos, son inéditos y no se vieron ni siquiera durante las manifestaciones a finales del 2019.


“Lo que estamos viendo hoy es una semilla de empatía que ha nacido de generaciones pasadas”

Aunque pueda ser prematuro buscar razones para explicar el momento actual de las universidades privadas, varios representantes coinciden en que hubo tres elementos importantes: la virtualidad, que facilita la organización, la actual situación del país y la cercanía de los estudiantes con la problemática.


Como explicamos en este reportaje, programas como Ser Pilo Paga o Generación E han generado una diversificación socioeconómica entre los estudiantes de las universidades privadas, lo que ha producido que las realidades nacionales se sientan más cercanas en instituciones que tradicionalmente se asociaban a la élite.


“Lo que estamos viendo hoy es una semilla de empatía que ha nacido de generaciones pasadas”, dice Valeria González, representante de sociología de la Universidad ICESI. Y agrega: “también en la universidad hay estudiantes de estrato 1, 2 y 3, estudiantes becados y con ICETEX. Ellos son empáticos con lo que sucede porque lo tienen cerca. Nosotros lo vemos todo y además somos sus compañeros y amigos”.


[Lea “Más allá del clasismo: las heridas ocultas de la diversidad”]


“Estamos en un momento social que no se ha visto desde hace mucho tiempo en Colombia”, opina por su parte Nicolás Escobar, representante ante el Consejo Directivo de la Universidad EAFIT. “Lo que está sucediendo trascendió la línea de referencia de la protesta en Colombia, nos permea a todos”, agrega el representante. Escobar termina diciendo que “no se trata de oprimir a unos y darle voz a otros, pensamos distinto, pero todos debemos estar bien en medio de lo que está pasando”.




¿Qué significa exactamente entrar en paro?


“No hay actividades evaluativas: talleres, trabajos o exámenes, a menos que el estudiante quiera. Tampoco se van a tener en cuenta las faltas”

“Es algo simbólico porque estamos en el contexto de una universidad privada, pero la persona que decida no ir a clase tiene el respaldo de los colectivos estudiantiles”, dice Laura Ayala, de la Universidad ICESI.


“La decisión que se tomó fue que la Universidad de los Andes queda en asamblea permanente y eso vincula a las personas que se quieran acoger”, explica por su parte Isabella Almonacid, vicepresidente del Consejo Estudiantil Uniandino.


Tal como sucedió en las demás universidades que contactamos, en Los Andes las decisiones sobre cómo proceder se tomaron de forma local en cada unidad académica, por lo que las manifestaciones prácticas de la idea del paro pueden variar.


No obstante, Almonacid sostiene que “es una decisión valiosa porque nos estamos apropiando de esos espacios, y más que buscar validación de la universidad somos los estudiantes que estamos señalando lo que pasa”.


Marchantes universitarios en Bogotá 05/05/2021
Marchantes universitarios en Bogotá 05/05/2021

Y es que la pregunta sobre qué significa entrar en paro en una universidad privada, y si la decisión es vinculante o no, ha sido la cuestión central desde que la posibilidad empezó a ser discutida. La respuesta, por lo menos en todas las universidades con las que hablamos, se resume en flexibilidad y garantías académicas por parte de las respectivas administraciones.


“No hay actividades evaluativas: talleres, trabajos o exámenes, a menos que el estudiante quiera. Tampoco se van a tener en cuenta las faltas”, dice Cristian Serna, representante ante el Consejo Directivo de la Universidad Externado.


Medidas similares se están aplicando en las 8 universidades privadas con las que hablamos.


“Pedimos que no se hicieran actividades calificables, que los que estuvieran haciendo prácticas no tuvieran que movilizarse y flexibilidad en general: que no se llamara a lista, que se grabaran las clases” cuenta Juan Siuffi, miembro del Consejo Estudiantil de la Universidad Javeriana en su sede de Cali. La Javeriana de Cali es la única universidad privada, entre las 8 contactadas por El Uniandino, que de hecho suspendió todas sus actividades durante una semana, que es el escenario más parecido a un paro estudiantil como se conoce en el sector público.


Todas las demás instituciones contactadas por este periódico tienen versiones similares de flexibilidad académica. En la Universidad de Medellín quieren alargar el periodo de flexibilidad hasta finales de este mes; en Los Andes, además de las medidas anteriores, se suspendieron las actividades en el campus y en la Universidad de la Sabana se decidió pausar hasta el 9 de mayo todo tipo de evaluaciones.


Pero las privadas también están respondiendo con acciones más allá de la flexibilización académica. En la Universidad Externado, por ejemplo, se creó un grupo de estudiantes y profesores de derecho para dar asesoría jurídica gratuita a los marchantes, algo similar ocurrió en el Consultorio Jurídico de la Universidad de los Andes y en la Universidad de la Sabana donde además estudiantes de medicina han creado brigadas de primeros auxilios.


“El solo hecho de que hayan asambleas en todas las facultades que discutan la coyuntura del país es algo sin precedentes, muestra que estamos listos para construir país y que somos personas integrales”, termina diciendo Federico Calderón, representante estudiantil en Los Andes.


Por: Alejandro Lozada

Fotografías por: Salomé Rubio





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